Al final siempre sale el sol, solo es cuestión que pase la tormenta

¿Estás en época de tormenta? ¿Son momentos para ti de lluvias? Es cuestión de tiempo, el que salga el sol y vuelva a brillar.

Son varios los clientes de mis sesiones de coaching personal que en estos días, están viendo y sintiendo como sale el sol en sus vidas.

¿Cómo llegas a un proceso de coaching?

A un proceso de coaching personal o profesional se llega en muchas ocasiones, con bloqueos, con desmotivación, con falta de recursos propios, con falta de confianza en uno mismo, con miedos …

Después de unas sesiones en las que trabajamos con las herramientas que el cliente necesita para conseguir los resultados que desean, éstos comienzan a llegar. Hay personas que les llega antes que a otras pero llegar llegan.

Lo defino como un puzzle

Cuando llegas a un proceso de coaching es como si tuvieras un puzzle desordenado encima de la mesa. Conmigo acompañándote como coach, comienzas a colocar parte de las piezas. Hay un día que te levantas y tomas conciencia que hay piezas que se han colocado solas de ese puzzle.

Ésas piezas pueden venir en forma de:

  • me cruzo a una persona que me viene muy bien ese encuentro
  • leo un anuncio de un trabajo que me encaja
  • recibo una llamada de un amigo inesperada
  • alguien me habla de un libro que es el que me ayuda en ese momento
  • te nombran a una persona que te puede ayudar
  • ….

Sinceramente, no tengo explicación. Solo sé que esto ocurre y los resultados además de ir a buscarlos también te llegan.

 

Ejemplos recientes en mis clientes

  • Cliente que encuentra el trabajo que le gusta y le encaja en el horario, después de estar en algún que otro trabajo muy, muy a disgusto.
  • Cliente que viene al proceso de coaching para salir del estancamiento si posibilidad de crecimiento en su actual trabajo y comienza de ejecutiva en de las consultoras más importantes de España en su sector, este próximo mes.
  • Cliente exempresario, enfadado con el mundo, consigue trabajo mes y medio después de terminar el proceso de coaching.
  • Cliente que vive en un pueblo pequeño con ganas de salir de allí y le llega una oportunidad de irse a la ciudad.
  • Resultados en mi misma de crecimiento profesional.

¿Como puedo estar con el trabajo que realizo?

Feliz, contenta, satisfecha, orgullosa de lo que consiguen mis clientes. Creyendo cada día más, si cabe, en el coaching como herramienta de crecimiento personal.

No te pido que te lo creas solo que lo pruebes.

Te dejo el dicen de mi de una cliente, después de nuestro proceso Mamen P.

Tu ya formas parte de mi “universo” desde que te elegí para acompañarme en un momento de mi caminar, y ya te has quedado en él. Voy a utilizar una analogía de la jardinería para explicar cómo entraste en mi vida. Sentí que tenía que salir de casa y emprender un camino pero éste estaba lleno de matorrales, zarzas y hierbajos que me impedían vislumbrar con claridad el sendero que debía tomar. Así que, con tu ayuda, comenzamos a “desbrozar” ese jardín, reflexionando al mismo tiempo sobre los motivos que habían hecho que se encontrara en ese estado. Tomamos una foto del jardín en ese momento para que fuera consciente de todo lo que no me gustaba y que necesitaba cambiar o mejorar para poder atravesarlo y avanzar. Y a partir de ahí, ése fue el tema de nuestras conversaciones: qué quería cambiar, cómo podía hacerlo y cuándo pensaba hacerlo. Al final de nuestras conversaciones, la foto del jardín había cambiado mucho: se habían despejado varios caminos y contaba con las fuerzas y la ilusión necesarias para emprenderlos.

Gracias por estar ahí, en ese momento para mí, con tu tiempo, tu escucha, tu intuición, tu generosidad y tu afecto.

…  cada parte del universo está vinculada  con todas las demás partes con lazos que son muy poderosos y que no admiten ningún desequilibrio ni tampoco ningún descuido …” ‘Abdu’l-Bahá”

Para finalizar termino como empecé con la metáfora que el sol siempre sale después de la tormenta.

No combatas la tormenta. Sólo atraviésala. Libro los 88 peldaños del éxito de Anxo Pérez (fragmentos de la metáfora)

… En los períodos de adversidad debes hacerte agricultor o adoptar su mente. Para el agricultor hay dos estaciones, la de tormenta y la del buen tiempo. Cuando el tiempo es soleado es tiempo de cosecha, hacer lo posible para elevar la productividad y maximizar la bonanza. Cuando el clima es adverso y tormentoso, producir no es viable, es tiempo de recoger el grano y conservar la energía para cuando el clima mejore. Su felicidad es constante porque no se permite ligarla a los altibajos climáticos”

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Comentarios

  1. Mayte Vílchez

    Totalmente de acuerdo, qué bien sentir que AL FINAL SIEMPRE SALE EL SOL Y QUE YA HA SALIDO!! Un abrazo

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