Como viven los asistentes el taller de “Miedos y Creencias que nos frenan”

En el post de hoy quiero reflejar las emociones, aprendizaje y sentimientos que se viven en mis talleres. Pero no lo que siento yo como facilitadora sino lo que  sienten los que reciben los talleres. Por este motivo le he pedido a mi buena amiga Mar Blanco (escritora y autora de los libros “TASI-TANO”  y “SABOREANDO SILENCIOS” de la editorial Casa Eolo) que hable ella  como estuvo como cliente en mi taller de “Miedos y creencias que nos frenan”.

“Voy al taller con una amiga. Conozco a Marian desde hace muchos años, somos amigas , estoy ilusionada y tengo ganas de asistir  por dos razones:  una por apoyarla en este proyecto suyo (que me encanta) pero sin ninguna duda porque me parece un tema extraordinariamente interesante y útil para mí.

Siento un leve cosquilleo en el estómago cuando pienso que tendré que sacar cosas profundas de mi… ¿Miedo…? ¿Quién dijo miedo…? Avanzamos y allí está ella con su sonrisa y sus bombones esperándonos a la entrada. Todo dispuesto, los dosieres, las sillas, las pegatinas con nuestros nombres…ha cuidado los detalles pequeños al máximo y se agradece.

Contagia optimismo y está entregada en este taller para darnos lo mejor de sí misma. Se percibe casi de inmediato, pero contaros que ella es una gran motivadora creo que no es ninguna sorpresa para quienes la conocemos bien, que es auténtica y apasionada tampoco. Yo que tengo el placer de conocerla en otros ámbitos se que son características suyas que en su trabajo actual, la hacen especial.

Y voy al grano, entramos en materia repasando el guión de nuestras vidas, hasta ahí ningún problema, repasamos individualmente  y pensamos en que parte nos gusta y dónde nos gustaría cambiarlo.

Marian nos comenta casos y cosas de tal forma que ya se ha ganado la confianza del grupo es una más, pero  entre nosotras no nos conocemos y hay un cierto recelo a compartir.

Chicas ¿cuales son vuestros sueños?,  pregunta Marian.

Y nuestra voz para demorarlo ¿ahoraaaaa? Si,  ahora mismo. Lo que queráis, cual cosa por pequeña que os parezca, es importante  para vosotras si queréis conseguirlo. Con más o menos dificultad vamos sacándolo…bueno… salió.

A mí, que me apasionan las personas y que no tengo ningún problema en conectar con ellas, me sudan las manos pensando en la puesta en común de detección de creencias. Las he detectado perfectamente, Marian nos ha llevado sutilmente a ese punto y nos hemos detenido a profundizar en ello y siento mi corazón acelerado… aun así, quiero compartirlo, ¡yo lo comparto!, digo en voz alta.

Y ahí sucede algo mágico, hacemos intercambio de papeles, Marian es quien tiene ahora mi miedo y yo estoy en el otro lado diciéndole lo que yo haría … me bloqueo, no se seguir, sólo siento sobre mi cabeza un peso enorme. Ella me lleva a ser consciente de que forma pesa sobre mí y me mantiene anclada en mi sitio, aunque yo deseo volar hacia mis sueños… y ahí se produce un ejercicio liberador. Me levanto y lanzó al suelo esa pesada losa. No sé qué os parecerá, pero a partir de ese momento  siento que me he liberado. Y es real.

Aun ahora escribiéndolo recreo las mismas sensaciones y una frase que me repitió varias veces Marian…¡Déjate brillar, Mar por favor, déjate brillar! Y esa es la voz que yo he adoptado como  mi “apreciador”… ¿que quien es?  un compañero al que di paso en este taller…¿os sorprende? Pues que no sea  así.

En el grupo estuvimos las mujeres inscritas (estupendas por cierto, gente encantadora) Marian coach, el apreciador, al que apenas dejamos sitio, por no tener no tenía ni silla…, (¿ por qué será, con lo majo que es el?), el saboteador, (un tipo prepotente y sabelotodo…brrrr) el gran protagonista de la noche, que se encargó de recordarnos nuestros miedos de qué manera… pero amigas ya sabemos de qué pie cojea… así que a partir de ahora ni agua…, ya se callará con nuestra indiferencia cuando vea que nuestro poder es superior al suyo. ¿O no?

Y de eso se trata… de demostrárselo a cada momento, de dejarlo sin voz, hasta que ya ni lo intente.

¿Con que momento me quedo?

Hubo momentos emocionantes, difíciles,  preciosos… no puedo quedarme sólo con uno ni trasmitirlos todos, pero el que pisoteamos nuestros miedos después de identificarlos en un papel … y romperlos a pedazos…todas juntas … ¡¡¡fue fantástico!!!!.

Yo no sé los míos, pero vi brillar los ojos de mis compañeras y me emocioné.

Como también lo hice al hacer el paseíllo de despedida y dar a cada compañera, una muestra de cariño mientras pasabas con los ojos cerrados. Sentí tanto cariño, me transmitieron cosas tan positivas que cierro los ojos y lo vuelvo a sentir con la misma intensidad. Desde aquí gracias a todas, de corazón. Ese momento fue…es… ¡¡¡inolvidable!!!

Y el compartir en la cena, exquisita por cierto y decirnos esas cosas tan bonitas pero sinceras, ese ir conociéndonos poco a poco, las confidencias y abrirnos …eso si que fue delicioso, un verdadero manjar.

¿Cómo Salí por la puerta al despedirnos?

Agradecida a la vida, a Marian, a mis compañeras.

Tambien con un compromiso conmigo misma.

 Nuestra querida coach nos alumbrará y acompañará en el camino pero ella no hará nada por nosotras. Nos dará herramientas y nos escuchará mientras hablamos  en voz alta. Acompañarnos ya es mucho pero el trabajo y las decisiones son personales .

La lucha para conseguir aquello que deseamos es nuestra. Que mi yo se compone de creencias, pensamientos y hábitos y que todos ellos tienen que ir en la misma dirección.

Salí con la certeza de que es posible alcanzar los sueños, de que hay que trabajar para ello, de que hay que dejar que se siente con nosotras el apreciador interno y ofrecerle un espacio y compartir el té si hace falta.

Y al saboteador, decirle bye bye…porque ya no hay marcha atrás y no podemos perder el tiempo con él.

Hoy salgo esperanzada y con una gran fuerza .

La mochila llena de cosas de las que no pesan, para seguir avanzando.

Hoy estoy un poquito más cerca de cumplir  mis sueños…uhmmm huelo el éxito y no salgo corriendo…

¿Acaso no es maravilloso?”

Comentarios

  1. Precioso el escrito pero aun más precioso tu trabajo. Como siempre te digo: Eres grande!!! Un lujazo para tus clientes tenerte y para mi haberte conocido.
    Mil besazos

  2. DOY FE DE TODO ELLO!! tema del taller “miedos”, primordialmente y generalizando…. “a expresar, hablar”….pero todo fluyo!!, Marian quien la conocemos sabemos como es, entre tanto está llegando a ser gran coach, ante todo porque transmite muchisimo y el entusiasmo que pone en cada una de sus tareas. Respecto a la escritora del artículo la conocí el otro día, Mar, me pareció una persona encantadora… en las que se puede confiar. Y cierto que el reto de conseguir las cosas esta en uno mismo, la confianza plena en cada uno de nosotros y el propósito de superación para conseguirlo…;)

  3. Carmen

    Marian es luz, luz y más luz.

    Encantadora, generosa y retadora. 😀
    Gracias por todo lo que haces y sobretodo, por lo que eres.

    Un besazo gigante

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